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jueves, 30 de mayo de 2013
Problemas teóricos del desarrollo psíquico del niño
Problemas teóricos del desarrollo psíquico del niño
N. Leontiev
Pero el problema...es...en saber si el estudio
del nivel de asimilación de los conocimientos y hábitos intelectuales del niño
agota el conocimiento psicológico, aunque sólo fuera el de su desarrollo mental
(para no hablar de su desarrollo psicológico) en su totalidad.
De entrada los hechos de la vida contradicen
esta afirmación. ...
Lo único que se deduce, y es importante en un
plano de principios, es que el criterio propuesto para la estimación del desarrollo mental del niño y los medios de
estudio de este proceso, son insuficientes. Tal criterio no ayuda ni a la
elaboración de una teoría nia la historia del desarrollo mental del niño. Las
investigaciones que siguen este camino no pueden darnos más que la marcha del aprendizaje del niño en un
sistema de educación dado. En consecuencia,
si se sigue este criterio, la periodización de las etapas de desarrollo
del niño no hacen sino repetir los niveles de la educación: edad del circulo
infantil, edad preescolar, edad de la escolaridad primaria, edad de la
escolaridad secundaria, edad de la escolarirad superior. es muy difícil
considerar como un descubrimiento científico una preiorización semejante del
desarrollo del niño. Bien entendido, los niveles de la educación existentes
reflejan posiblemente aunque en forma incompleta y de manera poco exacta el
proceso de desarrollo psíquico del niño, porque se han formado en la
experiencia pedagógica práctica.
A pesar de ello, el estudio del desarrollo del
niño no debe consistir en una comprensión psicológica de un sistema, sino en la
investigación de un mejor fundamentación psicológica para la elaboración de
ese sistema. además, el criterio del
desarrollo y la orientación de las investigaciones que se derivan resultan
igualmente insuficientes desde un punto de vista teórico. p. 28
El hecho es que al abordar este camino nos
decidimos por aquello en que se expresa las leyes y la lógica interna del
desarrollo del niño, cuyas manifestaciones dependen de la enseñanza pero que
ninguna enseñanza o ninguna educación pueden suprimir.
pero tenemos aquí la relación absolutamente
inversa: la enseñanza y la educación son
tanto más eficaces, y adquieren un papel tanto más importante, cuanto más tiene
en cuenta las leyes del desarrollo
mental. Para explicar de que leyes interiores
y de qué lógica se trata, tomemos el ejemplo más sencillo, de la edad que ha sido estudiada con una
orientación psicológica: la 3 a 5 años.
...; a
veces el desarrollo del niño, del adolecente, del joven, se sale de las vias
fijas de la instrucción y la educación, toma la tangente en ocaciones en una
total catástrofe pedagógica.
...Que las investigaciones psicopedagpogicas
son justas e importantes, pero que no bástan para estudiar el desarrollo
psíquico del niño, para erigir una psicología del niño, a pesar de la importancia que poseen en su solución.
Esta conclusión no debe pasar por alto una objeción importante que se plantea y que
es necesario tener en cuenta, a saber,
que la instigación de investigaciones sobre las particularidades
genéticas e individuales del niño puede llevarnos a estudiar los problemas del
desarrollo psicológico fuera del aprendizaje, lo que repercutirá en negar es
papel fundamental.
...Nos detendremos
en un problema más preciso referente al desarrollo mental y el aprendizaje
cpmprendido en un sentido más estrecho: ¡como,
concretamente, actúa el aprendizaje en el dessarrollo mental?
- Todo aprendizaje logrado actúa sobre
el niño de manera compleja y variada. De entrada, lo enriquece con cosas
que ignoraba y le hace adquirir conocimientos y hábitos: este es el
aspecto material.
- Por otro lado, conlleva un efecto
formal y determinado que consiste en un progreso del desarrollo mental. Es
este último aspecto el que más nos importa aquí. Ciertas modificaciones
que se producen en el proceso del aprendizaje están relacionadas en forma
inmediata con la asimilación de tal
o cual contenido. Inversamente, las modificaciones más concretas y más frecuentes, como la formación y la generalización de un
hábito, se producen de manera inmediata en la enseñanza. pero estas
últimas modificaciones se relacionan con los resultados materiales y no
formales de la enseñanza. Por tanto, no nos ocuparemos más de ellas, nos detendremos aquí en las primeras
modificaciones.
... En otros
términos, ¿existe una conexión única entre los efectos inmediatos de la
enseñanza y las modificaciones que caracterizan el desarrollo mental?.
Existen distintos
puntos de vista en relación con distintas interpretaciones del desarrollo
mental del niño,
Si nos atenemos al
punto de vista que pretende que esta relación es única, se hace necesario
reconocer que no existe una tarea de estudio del desarrollo mental del niño y
que bad¿sta, en consecuencia, estudiar el nivel de asimilación de los
conocimientos y hábitos en las distintas materias de enseñanza. Pues si el niño
ha adquirido los conocimientos arotmeticos, algebraicos y geométricos, ha
aprendido a resolver los problemas correspondientes, eso significa que el
desarrollo de su pensamiento ha alcanzado
un nivel de terminado que se
expresa mendiante dichas adquisiciones.
El otro punto de
vista, que es el nuestro, consiste en afirmar que el aprendizaje y el
desarrollo mental están ligados mutuamente (al aprender uno se desarrolla),
pero que esta relación no es única.
Existe una
autonomía relativa del proceso de desarrollo mental, y, en consecuencia, una
autonomía relativa de las tareas y los métodos propios para su estudio. p. 30
¿Por qué esta carácter
no único de la relación? porque nosotros pensamos que existen causas internas y
no exclusivamente externas del desarrollo, actuando estas últimas por
intermedio de las primeras.
Es justo preguntar
si estas causas internas, estas relaciones internas en movimiento no se forman
ellas mismas bajo la acción de las condiciones externas y de la educación.
Si, se forman, pero
por sus leyes propias, las leyes del desarrollo, cuya acción se expersa por una
sensibilidad, una electividad más o menos elevada del niño frente a frente de
las condiciones ambientales. Además, es importante notar, para comprender el
aspect concreto del problema que en su desarrollo el niño entra en realciones
múltiples con toda la variedad de fenómenos que le revelan la realidad, fenómenos,
materiles y espirituales, y no solamente actos de enseñanza.
He aquí por qué
muchos fenómenos que objetivamente tienen un carácter accidental y que
pasan como por la periferia de la vida
del niño * (Producen a veces profundas trasformaciones no solamente en la
esfera enmocional, sino también en la inteklectual del niño).
No hablamos del
trabajo, con frecuencia desapercibido por nosotros, del trabajo activo del niño por conocer, por
penetrar el mundo, sin el cual no existe
desarrollo y del cual es difícil estimar los resultados. En consecuencia,
¿debemos estudiar estas innumerables influencias sobre el niño y su actividad?
Seguro que no. Esto
es imposible e innecesario. Lo que sí es posible e indispensable es estudiar
sistemáticamente las leyes del desarrollo y las adquisiciones debidas a la edad
en el desarrollo psicológico del niño, sin limitarse a la aplicación en estos
estudios a los criterios pedagógicos, pero sin excluir igualmente el estudio
directo de los efectos del aprendizaje. pp. 30-31
...Todo ello
resulta de algunas exigencias del método. De entrada, los métodos Psicológicos
deben tener un carácter diagnostico experimental, en su sentido más amplio.
Deben, en otro términos, permitir fijar experimentalmente la existencia de una
aparición de procesos psíquicos determinados en el niño.
El método empleado
debe eliminar la multiplicidad de interpretaciones de los datos, es
indispensable saber bien y demostrar cual es el proceso que se investiga con
ayuda del método.
En otros términos,
en contraste con los test paidalógicos de aptitudes, nuestros metodos
psicológicos de diagnóstico no puede constituirse según el principio
estadístico del éxito en series de pruebas a contingentes de determinadas
edades, los métodos psicológicos de diagnóstico deben tener un fundamente
científico objetivo. Por otra parte, no bebemos perder de vista nuestros
objetivos en el estudio de los procesos más complejos y debemos intregra en
nuestro método la investigación de aquello que puede “ayudar” al sujeto...
¿Cuáles son los
procesos psíquicos que forman las condiciones indispensables de una buena
enseñanza de una materia y cuales son, a su vez, las que resultan de la
enseñanza de esa materia? p. 30
AUDIO
miércoles, 29 de mayo de 2013
ASIMILACIÓN DE REGLAS DE COMPORTAMIENTO EN EL NIÑO
Investigadores como Ibrahimova; Gorb cheva;
Tsivaniuk; Solovi¢va; Zaporozhete; Licenko (citados
por kraftchenko y
Cruz, 1995). Identifican;
estas etapas son las siguientes.
Para comprender la forma en que los niños desarrollan la
capacidad de comprender el
contenido de un
regla; las etapas que se caracterizan
por la superación progresiva
de las dependencias simpráxicas
DE LOS 2 A 3 AÑOS
Ibrahimova (op cit,
1995) considera que
los niños de
(2-3 años), se
caracterizan por el
hecho de que
ellos realizan, actos,
generalmente inducidos por las indicaciones
de los adultos.
Los niños a esta edad
no logran restringir sus impulsos;
cuando realizan acciones positivas no comprenden
la necesidad de las mismas, no se dan cuenta de su importancia para
otras personas, no
las evalúan como
acciones favorables.
Las primeras acciones
que objetivamente encierran el cumplimiento de
ciertas normas éticas,
aunque sean las
más elementales, surgen al
final de la
primera infancia. Y
surgen sobre la base del sentido de
la simpatía y
de la compasión
(Licenko, op. cit, 1995).
DE LOS 3 A 4 AÑOS
En niños de 3 a 4 años (Gorbacheva, op cit), se sigue observando
una dependencia simpráxica, el niño asimila la regla a partir
de la acción y su dependencia a
la situación concreta; la regla se interpreta
por la actuación que
los demás hacen en relación a
la regla
y la relación
de esa conducta realizada por
los demás y la suya misma.
El niño interpreta
la regla por la
relación que hace de su conducta con los
demás. Si sus compañeros se portan bien, porque siguen las
reglas, y el se
porta como sus compañeros, entonces se porta bien, y sigue las reglas.
La conducta sujeta a reglas, solo es comprendida por el
niño, en la acción. Pero en su conciencia la conducta dirigida por reglas, sólo es comprendida por la
conducta de los demás.
Por otro, Ya los niños de
3 a 3.5 años hacen, en lo
fundamental, una evaluación correcta,
que corresponde a la realidad, de
las acciones de los
Modelos Orientadores de
Conducta (MOC) (Tsivaniuk, op
cit, 1995).
La apreciación
de la regla
se da en
base al traslado de su
actitud emocional hacia el MOC, y a sus actos concretos de este.
Culturalmente
los portadores de
las cualidades y
actos positivos y de las
cualidades negativas, son casi siempre los mismos personajes. Durante su vida
los niños se
crean una actitud positiva hacia los primeros y una actitud negativa
hacia los segundos. Y
es precisamente sobre
esta base, y no
gracias a la comprensión, que la
valoración moral de los actos de dichos personajes resulta correcta en la mayoría
de los casos.
La experiencia previa
del niño, y no la comprensión del personaje; le permite
apreciar el contenido
de las reglas de
comportamiento, contenidas
en un relato
o historia.
Sin embargo, ya en esta edad se observa
en algunos niños
la falta de coincidencia entre la
apreciación de los
actos y la actitud emocional hacia el MOC.
Esto constituye un
síntoma de la diferenciación de la actitud emocional
inmediata y de la apreciación moral del acto.
DE LOS 4 A 5 AÑOS
En niños de edad
entre los 4 y 5 años, la asimilación
de normas éticas y la
formación de los sentimientos morales constituyen un momento importante de este
proceso general de penetración activa
del niño en
la vida de la personas adultas,
en sus relaciones mutuas, en el
sentido de su actividad y de sus actos.
Los sentimientos morales se forman y se asimilan durante la
puesta en práctica de la actividad y de
las relaciones mutuas
de los niños bajo la dirección de
los adultos.
En esta edad comprendida
entre los 4 y 5 años, según
Tsivaniuk (op cit,1995), comienzan a formarse los conceptos del Bien y
del Mal. Los niños relacionan sus actos con estas categorías y
sobre esa base les dan una
valoración.
La actitud emocional
no solamente coincide con
la valoración, sino que se
subordina a esta y se fundamenta en ella.
En esta etapa el desarrollo consiste en que la
fundamentación de la valoración
moral y el hecho de
catalogar una acción
como buena o mala se apoya
cada vez
más en la
penetración dentro de las relaciones mutuas
de los héroes
de los cuentos,
o de los personajes de la vida
real, es decir, que la
acción se toma refiriendo
no sólo a quien la realiza, sino
también hacia
quien va dirigida.
DE LOS 7 A 8 AÑOS
Soloviova (op cit, 1995), ofrece datos
obtenidos con niños de
edad preescolar mayor (7 a 8 años). A
ellos les interesa
la conducta de los personajes, sus relaciones mutuas, el sentido y los motivos de sus actos, el
restablecimiento de la
justicia violada. Les interesa los éxitos del héroe, y
tienen una actitud negativa hacia aquello que límite el éxito del héroe.
Las simpatías febriles de los niños
por los héroes
positivos, la indignación ante
la perfidia, la
crueldad de los personajes negativos, la satisfacción
por los actos de represalia, la profundización de las
imágenes positivas en las narraciones, todo
ello indica que el
aspecto moral de los
cuentos ya es comprendido correctamente por los niños; ellos entienden donde
está
el bien y dónde el mal, y con toda la intensidad de las emociones inmediatas se ponen del
lado del bien.
Estos datos indican,
que en
el trascurso de
la edad preescolar se produce en los niños una asimilación
intensiva de las representaciones
éticas.
La formación de las valoraciones éticas,
y por consiguiente, las representaciones éticas, al parecer, se produce por la vía
de la diferenciación de una
actitud difusa, en la cual
están fundidos el estado emocional inmediato y la apreciación moral.
Paulatinamente
como resultado de
la asimilación del contenido de
las valoraciones ‚ticas se van separando
cada vez m s de la
actitud emocional inmediata y
comienzan a determinarla. Se observa también no
sólo cómo se desarrollan la
representaciones ‚ticas de
los niños, sino también cómo
ellos mismos subordinan su conducta a
esas normas. Lo que permite la
posibilidad del paso de las
apreciaciones no motivadas, a una
apreciación ética motivada, que se relaciona con el surgimiento en la edad
preescolar de la
acción interna en
condiciones imaginarias que permite al niño vivir
en forma activa
el acontecimiento y los
actos en
los cuales no
ha participado directamente y, a
través de ello, comprender los motivos de los actos y diferenciar
su actitud emocional
y apreciación moral.
7 AÑOS
Los niños de 7 años ya diferencian claramente tanto la
conducta de los compañeros como la
suya propia. Al
mismo tiempo ellos diferencian en
forma conciente las reglas y
comienzan a guiarse por ellas. La conducta se hace más libre y estable
Los niños influyen
recíprocamente sobre sus
acciones y actos exigiendo el
cumplimiento de las
reglas, y pueden aceptar las reglas dadas por el adulto en forma
generalizada (a manera
de instrucción).
La asimilación de reglas,
cambia los motivos
que impulsan la conducta.
Son el resultado
de los procesos representativos que el niño elabora
gracias al uso del lenguaje, estos procesos,
reestructuran semánticamente sus
experiencias emocionales, y modifican sus
procesos autorregulatorios.
A continuación trataremos de explicar los cambios que surgen
en la autorregulación por la aparición de los motivos.
AUDIO
AUDIO
FORMACIÓN DE CONCEPTOS
FORMACIÓN DE CONCEPTOS
Vigotsky
(1935)
Sincretismo.
Descripción inestable pues al no tener el significado de la palabra, no
se sirve de ella para relacionar su actividad, hay saltos de una a otra forma
de organizar y describir la actividad:
a) Estadio ensayo y error.
La conducta se describe al azar y tanteo, donde
las descripciones son reemplazadas por otras cuando el sujeto comprueba
su error.
b) Imagen visual.
Descripción apoyada en el campo visual del niño Posición
espacial de los objetos, formada por contigüidad en el espacio y en el tiempo, incluidos dentro la
percepción del sujeto. Se pueden encontrar conceptos de contingencia espacial o
temporal.
c) Sin vínculos intrínsecos.
Describe las acciones
de otros grupos sincriticos tratando de
dar un significado de una pala bra nueva a trav‚s de su acci¢n.
Complejo
Las descripciones de
la conducta se realiza a trav‚s de v¡nculos
que existen entre las
acciones.
No confunde los vinculos entre sus acciones, con las que se
establecen entre als cosas, es coherente y objetivo. Los vinculos se establecen
a partir de los hechos
a) Asociativo.
Un nombre
sirve como vinculo para agrupar a partir de
una descripci¢n
a las acciones.
Todas las demás giran en torno a alguna
similitud
con el primero, vinculo verbal, independientemente
de que los
conozca una palabra que identifique a la acci¢n por describir.
b) Pensamiento en
complejo de
segundo tipo "colecciones".
Descripci¢n de las
acci¢nesmuniendolas a partir de un rasgo en
el cual difieren, y por
medio del cual pueden
completarse. Organiza y describe
sus acciones juegos de objetos
concretos, m s que en
conceptos generalizados. Tiene su
fundamento en las relaciones
entre las acciones observadas
en lamexperiencia pr
ctica. Organiza ymdescribe sus acci¢nes por alguna relaci¢n que une a la actividad que el sujeto realiza con
los objetos.
c) Complejos de cadena.
Reuni¢n din mica,
de eslavones individuales en una sola
cadena,
con una significaci¢n que
se traslada de un eslab¢n al siguiente.
El atributo decisivo
cambia durante todo el proceso.
No existe consistencia en el tipo de enlaces o en la manera en que un
eslab¢n de la cadena se une con el que precede y el que le sigue.
La formaci¢n
de la cadena muestra, la naturaleza
verdadera, perceptualmente
concreta del pensamiento complejo. En
la cadena compleja no existen
n£cleos, existen solo relaciones entre elementos aislados.
El complejo se
funde sobre los elementos que lo
componen. Esta fusi¢n de lo
general y lo particular del complejo
y sus elementos, es la caracter¡stica distintiva
del pensamiento complejo y la
cadena compleja en
particular.
Conceptos
Para describir
conceptualmente una acci¢n se
necesita hacer uso de la s¡ntesis donde se des glosan los elementos componentes
del todo y se generalizansus aspectos particulares. Es
necesario abstraes, separar, los elementos y considerarlos aparte de la totalidad
de la experiencia.
a) Conceptos
potenciales.
Hace referencia a su conducta abstrayendo y separando los elementos considerandolos,
aparte del todo, de la experiencia concreta. Los atributos de la acci¢n, se
convierten en el foco de abstracci¢n para efectuar comparaciones. En la etapa
potencial la descripci¢n es por la similitud y en base a un s¢lo
atributo. Puede ser formados en lo perceptual y en lo pr
ctico.
b) Concepto verdadero.
Una de la
caracter¡sticas que lo diferencia
de la etapa anterior es la transferencia, o
sea la
aplicaci¢n de un concepto formado
en una
situaci¢n espec¡fica
a una nueva situaci¢n,
donde los atributos importantes que
difieren de la original. La
definici¢n de un
concepto de la
situaci¢n que lo sustenta
tambi‚n da ¡ndice de
la etapa del concepto. La descripci¢n apoyada en
conceptos emerge cuando los
rasgos atribuidos son sintetizados nuevamente yla s¡ntesis abstracta resultante se
convierte en el instrumento
perceptual del pensamiento. Vygotsky (1979).
AUDIO
EL DESARROLLO LOS MOTIVOS EN EL NIÑO
Mati£schina (Elkonin, 1995), la subordinaci¢n primaria de
los motivos en niños de 3-5 a 5--7 años, identifica lo siguiente.
1. La prohibición
directa del adulto, no reforzada por otros motivos complementarios, actúa como
limitante más débil de los impulsos inmediatos.
2.- El est¡mulo y la
sanci¢n constituyen el motivo m s fuerte;
el principio de la palabra dada comienza surtir efecto,
pero todav¡a muy
debilmente; cuando m s prolongada
sea la lucha de los deseos
inmediatos y los
motivos-limitantes, tanto mayores ser n las probabilidades de que venzan
los deseos; los motivos
de car cter moral comienzan a ejercer su influencia sobre el resultado
de la lucha de os motivos, pero mucho m
s d‚biles que los motivos delest¡mulo y la reprobaci¢n.
En ni¤os
de 5--7 años, logran la
subordinaci¢n de los motivos a partir de:
2.- bajo la
influencia de diversos ùmotivos-limitantesùlos ni¤os
pueden
dominar en distinto
grado los impulsos inmediatos.
3.- la prohibici¢n directa del adulto, no reforzada por
otros motivos complementarios, act£a
como limitante m s d‚bil de los impulsos inmediatos.
4.- un motivo de
est¡mulo complementario act£a con mayor fuerza que el castigo.
5.- el motivo de la propia palabra es m s
efectivo en la edad preescolar mayor
La subordinaci¢n,
segun Mati£schina, de los motivos en
esta edad adquiere un caracter menos impulsivo.
1.- Ya reprimen con
mayor facilidad sus
impulsos inmediatos.
2.- Se observa el predominio de las acciones
premeditadas sobre las
impulsivas.
2.- En la selecci¢n de los motivos de car cter racional
desempe¤an un papel
mayor que los ni¤os menores.
3.- El dominio de s¡ mismo,
la represi¢n de los
deseos inmediatos, aunque
todavia resulta dif¡cil, es ya posible del todo.
4.- Los deseos se dominan con mayor ‚xito, y no
s¢lo gracias al
premio, el est¡mulo
o la reprobaci¢n, sino
tambi‚n por los
motivos de contenido m s
elevado.
5.- En la lucha
con otros est¡mulos los
motivos de car cter
moral se manifiesta
palpablemente.
6.- Empiezan a desempe¤ar un
importante los motivos
del amor propio,la competencia, la emulaci¢n.
Los mismos resultados
los obtiene Golubiova en ni¤os de 3 a 5 y de 5.5 a 7 a¤os.
1.- Los intereses del
colectivo aparecen ya como
un motivo impulsor.
3.- Estos motivos ya resultan m s efectivos.
Con respecto al
éxito o al fracaso en la realización de la tarea,
este comienza a tener influencia en la actividad del ni¤o
(Golubiova,19__).
1.- Los ni¤os de edad media, ya evaluan el ‚xito y el
fracaso de sus actividades y los sufren. El fracaso, la derrota
influye en
ellos negativamente, no estimula la continuaci¢n de la
actividad y la manifestaci¢n de
la perseverancia; el
‚xito. el acierto influyen p•sitivamente.
2.- Los ni¤os de m s
edad, el ‚xito
contin£a siendo un
buen est¡mulo para la superaci¢n
de las dificultades...en una parte de lso ni¤os tambien el fracaso ejerce una
acci¢n estimulante; al sufrir un fracaso no cesan su actividad...
TOMA DE
CONCIENCIA--->
Para Golubiova, la
evaluaci¢n de su
actividad, en esta
edad preescolar mayor, manifiesta
la toma de
conciencia del ni¤o conrespecto a sus actuacuiones.
Esta posibilidad de diriguir el comportamiento a partir del
‚xito o del fracaso, implica
el desarrollo de
habilidades de autoevaluaci¢n.
Con la toma de conciencia surge en esta edad
la Autovaloraci¢n. La cual
comienza a aparecer como un
Motivo que incita la actividad.
Luria (1980), destaca
que el ni¤o
de la primera infancia la
autoevaluaci¢n se forma en el proceso de su actividad concreta
y como resultadado de la valoraci¢n de esta actividad por el adulto,
por lo
que la autovaloraci¢n es la
repetici¢n de aquella valoraci¢n que los adultos han hecho
de ‚l
y que solamente
en posteriores etapas del
desarrollo ‚l empieza
a interesarse verdaderamente por
el autoan lisis y tiene
lugar la constante autovaloraci¢n.
Estas investigaci¢nes demuestran de
manera convincente que el
proceso de autovaloraci¢n y
de autoan lisis se
forma en el trascurso del
desarrollo
As¡ en esta edad los
motivos que la caracterizan son:
1.- El contenido de la actividad misma.
2.- Su importancia social.
3.- El ‚xito y el fracaso en su realizaci¢n.
4.- los logros personales (la Autovaloraci¢n)
Todos estos motivos
pueden entrar, durante la realizaci¢n de la actividad, en
las m s diversas
relaciones, hallarse en subordinaci¢n o en antagonismo.
Los motivos aparecen en raz¢n de:
1.- Las condiciones concretas de la educaci¢n.
2.- De las relaciones que se forman entre el ni¤o y los
adultos
Que
condicionaria:
1.- (La aparici¢n a manera de motivos), que pueden aparecer
en rimer plano unos
u otros motivos,
subordinandose a los
restantes.
2.- As¡, en un ni¤o (u otro ni¤o) puede observarse,
como--Motivos Rectores-- y al que se subordinan los dem s:
MOTIVOS
RECTORES---> Al que se subordinan
los dem s
1.- El
inter‚s inmediato hacia el contenido de la actividad.
2.- Los
motivos de significado social.
3.- Los
motivos de Autoevaluaci¢n
Esta
correlaci¢n puede ser m s o menos estable y
manifestarse de
manera diferente,
en distintos tipos
de actividades y en
diferentes
condiciones.
Motivos de
diverso contenido tienen lugar tambien
en distintos
tipos de
actividades del ni¤o preescolar.
Neverovich
con datos obtenidos durante el cumplimiento por
los ni¤os de
una tarea laboral en el juego al
taller. Identifica
los
siguientes motivos:
1.- El motivo
fundamental que impulsa
su actividad era el
cumplir de la
mejor manera posible, ùcomo en la
realidadù,
esos
papeles.
2.-
Reproducen las relaciones laborales serias de los adultos.
3.- Sus
compa¤eros exigen una reproducci¢n fiel de la realidad.
4.- La
actividad adquiere un car cter desarrollado,
5.- entre los
ni¤os se establecen relaciones mutuas de trabajo,
6.- se revela
una actitud exigente hacia la calidad
del trabajo,
el esp¡ritucr¡tico con
sigo mismo y con los dem s, la ayuda
mutua,
as¡ como la satisfacci¢n por el trabajo bien realizado.
As¡ podemos
observar que el motivo principal
en la actividad de
juego es:
1.-
Interpretar de la mejor forma posible el papel asumido.
2.- Motivo
que subordina a s¡ todos los dem s impulsos
inmediatos
del ni¤o
y es el dominante.
DESARROLLO DE LAS FUNCIONES PSIQUICAS
FUNCIÓN DOMINANTE
Infancia
(0-1)
La característica central es la falta de diferenciación de
las funciones mentales.En esta etapa el desarrollo organico es central. La
conducta esta determinada por las condiciones en las cuales es producida la
actividad, por la situación.
Niñez
(1-3)
La función dominante es la percepción. Los actos concientes
se logran a traves de la percepción. El niño recuerda a través de los objetos
percibidos. Su pensamiento actua de acuerdo a la actividad percivida. El niño
esta bajo las restricciones del medio. Él funciona en una acción perceptiva.
Importancia del desarrollo de la función del habla
Comienza a adquirir la función de Orientación Espacial. Las
palabras son inicialmenteapoyo para: la localización espacial.
Por esta razon hay una intima relación entre la percepción y
el significado (sentido) y es imposible para el niño separar significado el
significado del medio.
Edad escolar
(3-7)
Etapa transicional
La funcion dominante es la memoria. El pensamiento del niño
esta definido por la memoria. Para pensar recuerda y depende de sus
experiencias previas.
Con la aparición de este nuevo sistema psicológico (sp), la
acción del niño se libera de la situación.
La imaginación
El rol de la imaginación es importante porque permite
liberarse de las restricciones del medio.
La característica esencial
es la separación conciente de la realidad. Es una actividad realmente
autónoma de la conciencia, en la cual hay una separación de todo el
conocimiento inmediato de la realidad. A lo largo de las imágenes que son
construiodas en el conocimiento inmediato, el hombre constuye imágenes que
reorganiza como parte del dominio de la imaginación.
El lenguaje
La imaginación esta influenciada (por la conexión de ) la
palabra. El lenguaje libera al niño de las impresiones inmediatas del objeto.
El niño tiene que representar al objeto,
no verlo. El lenguaje posibilita la liberación de las fuerzas de las impresiones
inmediatas, le permite ir más allá de sus límites.
La influencia del lenguaje aparece cuando adquiere la
función de la memoria a demás de la función de la atención, y cuando comienza a
asumir el rol de signo generalizando el significado.
Lenguaje privado
Es la actitud del lenguaje hacia uno mismo en el
pensamiento, resolviendo problemas, planificando su acción futura bajo
condiciones de dificultad. En esta etapa de transición el lenguaje privado se
interioriza y se desarrolla el lenguaje interior
Edad escolar
(7-13)
La característica central es la formación de conceptos.
Representaciones, conceptos y pensamientos; están completamente construidos. A
través de la formación de conceptos la conciencia y la voluntad surgen e
influyen en diversas funciones. Ejemplo: La transición de formas directas de
memoria y antención a atención y memoria
lógicas.
Voluntad
La principal característica es el desarrollo de funciones
mentales superiores que se distinguen por la intelectualización y el dominio de
la conciencia y de la voluntad. La transición a un pensamiento abtracto trasforma las funciones . Sin embargo el niño
es incapaz de dominar su propio pensamiento.
La conciencia y la voluntad emergen en su pensamiento o intelecto en la adolescencia.
AUDIO
EL DESARROLLO DE LA ACTIVIDAD REGULADORA DEL LENGUAJE
FUNCIÓN PROPULSORA
1.- De 10 meses a 2.0 a¤os.
1:00-3:00
(INFANCIA TEMPRANA
INICIACION PREESCOLAR)
Luria (1979,1980, 1984, 1986), al realizar el
análisis funcional
de esta etapa
considera que la
función impulsora, incentiva o
propulsora comienza a desarrollarse
aparentemente en el
segundo año de vida.
La instrucción del
adulto elicita una reacción de orientación
especifica que produce
una acción
motora programada
automáticamente,
que influye sobre las acciones posteriores más
que una instrucción
verbal opuesta a la acción iniciada.
Esta respuesta es
fácilmente alterada por la influencia directa
de los objetos que provocan una fuerte reacción de
orientación. Es decir,
en esta fase
del desarrollo la acci¢n del ni¤o es
todav¡a predominante, aunque la palabra del adulto ha
adquirido ya
una funci¢n de iniciaci¢n y orientaci¢n todav¡a no puede
inhibir
la acci¢n ya comenzada y todav¡a menos hacer que el
ni¤o pase de
una acci¢n a otra.
Y esto se debe a que
el ni¤o en
esta etapa no
tiene medios
internos de control.
El objeto, denominado por la palabra y reforzado por la
acci¢n, es
mejor fijado por
el ni¤o
y ,ste puede
cumplir correctamente
la tarea.
S¢lo
instrucciones verbales moduladas
con un determinado tono de
voz e insertas en una situaci¢n activa y definida
pueden producir
una reaccion en el ni¤o.
SIGNIFICADO DE LA PALABRA
Esta etapa del desarrollo de la
autorregulaci¢n corresponde
con la etapa
simpr ctica del desarrollo del significado de la
palabra, es decir, que
el ni¤o comprende
las palabras en
funci¢n de una serie
de factores complementarios,
situacionales
(simpr xicos).
El significado inmediato de la palabra puede
depender de la
situaci¢n en la
cual se encuentra el ni¤o, qui,n pronuncia la
palabra dada y con qu, entonaci¢n de voz se dice, si se
acompa¤a o
no de gestos, etc.
En esta etapa,
al mediar el segundo a¤o de vida,
la palabra
o¡da por el
ni¤o m s que designar un objeto determinado, sucita
cierta acci¢n y gestos, diferenci ndose poco de otras
se¤ales.
La palabra a£n no tienen una funci¢n designativa estable, m
s que
designar un objeto
determinado, designa s¢lo rasgos sueltos ,
inestables que se
destacan en funci¢n de la situaci¢n. Rasgos que
son los m s
informativos, y de
ning£n modo el
objeto
globalmente considerado. La
catalogaci¢n precisa de un
palabra
no aparece en las etapas tempranas.
En esta fase inicial la funci¢n propulsora de la
palabra se ha
desarrollada,
pero la funci¢n
inhibitoria no est
todav¡a
suficientemente
determinada. Luria (1980)
explica como en esta
etapa no se logra inhibir la acci¢n iniciada por
la instrucci¢n
del adulto en los siguientes terminos.
La funci¢n reguladora de la
palabra en la edad temprana s¢lo se
concerva si la
palabra no entra
en conflicto bien
con el
reflejo
inmediato de orientaci¢n, bien
con las conexiones
inertes surgidas por
la primera instrucci¢n
o con la
acci¢n
empesada por el
mismo ni¤o. O
por estimulaci¢n cinest,tica
producida por la actividad
iniciada, que intesifica la difusa
excitaci¢n
nerviosa, manteniendo la
acci¢n iniciada de manera
estereotipada, dejando
sin efecto una nueva instrucci¢n,
la cual
intensifica la acci¢n estereotipada.
Y esto se
debe entre otras
cosas a que la palabra depende de
factores no verbale
sino situacionales, simp xticos.
Estas dependencias
simp xicas son las que determinan los procesos
de regulaci¢n del comportamiento, y a partir de
ellas se crean
mecanismos de incentivaci¢n
e inhibici¢n que acontinuaci¢n se
explican.
1.1.-
Perturbaci¢n de la funci¢n
reguladora de la palabra por el
reflejo
inmediato de orientaci¢n.
El reflejo de
orientaci¢n es una forma de
respuesta que se
desencadena en presencia de est¡mulos salientes y novedosos,
para
los que el organismo no dispone de ningun
<<modelo neuronal>> o
esquema.
Estas respuestas decaen
cuando sobreviene la habituaci¢n
y cesa
la curiosidad en
la medida en que el est¡mulo es
sobradamente
conocido y, por lo tanto, se cuenta con
un modelo neuronal
o
esquema satisfactorio del mismo.
La palabra, por su
carga simpr xica, suscitar una reacci¢n
de
orientaci¢n,
pero la acci¢n se desviara hacia
algun estimulo m s
llamativo, que
se encuentre dentro de su plano
visual. En este
caso el sentido de la
palabra depende de la situaci¢n concreta en
que se da la instrucci¢n.
Por lo que la funci¢n reguladora de la palabra, se concerva
s¢lo
hasta que no
entre en conflico
con las condicciones
de la
situaci¢n externa. Ya que su significado depende de la
situaci¢n y
de ciertos rasgos que resalta la palabra, que al
contraponerse con
una nueva la situaci¢n la palabra pierde su
funci¢n reguladora,
provocando con ello respuestas difusas.
La palabra, que
dirige con facilidad
la conducta en una
situaci¢n carente de conflicto, pierde su papel regulador
si se
produce una
reacci¢n de orientaci¢n inmediata ante
un objeto que
o bien est, m s cerca, o bien sea de colores m s vivos, o
sea m s
interesante.
1.2.- Perturbaci¢n de la funci¢n reguladora de la palabra
por las
conexiones inertes surgidas por una instrucci¢n anterior.
Se sabe que la palabra
sucita fisiol¢gicamnte un
determinado
sistema de conexiones
en el c¢trex
cerebral. En un sistema
nervioso normal estas conexiones poseen un gran
movilidad y se
sustituyen f
cilmente las unas a
las otras. La din mica de las
conexiones sucitada por la palabra, es mucho mayor que la
din mica
de las conexiones sucitadas por se¤ales inmediatas.
Sin embargo, la din mica de los procesos
nerviosos en el ni¤o
peque¤o se todav¡a insuficiente, y las conexiones
producidas por
las palabras poseen
en etapas tempranas
del desarrollo una
considerable
inercia. Esta insuficiencia en la movilidad de las
conexiones en etapas
tempranas del dessarrollo
podemos
considerarlo como el
punto de partida para medir la solidez de la
funci¢n reguladora de la palabra (Luria, 1979). DX
1.3.- Perturbaci¢n de
la funci¢n reguladora de la palabra por la
continua estimulaci¢n cinest,tica.
En ni¤os de
18 a 24 meses las instrucciones
verbales no pueden
inhibir, alterar una
acci¢n ya iniciada; o
hacer que el ni¤o
pase de una acci¢n a
otra una por el contrario, s¢lo
conseguir n
intensificarla. En esta fase del desarrollo la acci¢n del
ni¤o es
todav¡a predominante.
La funci¢n inhibitoria
de la palabra no se logra debido a la
continua
estimulaci¢n cinest,tica que
produce la actividad
iniciada, que intensifica la
difusa excitaci¢n nerviosa del ni¤o
y terminar por inducirle
a mantener la
accion iniciada,
dejando sin efecto
una nueva instrucci¢n
verbal, qu, no
logra interrumpir el proceso de excitaci¢n ampliamente irradiado,
sino que, en
muchos casos, contribuir a intensificar
el sistema de reacci¢n motora dominante en aquel momento.
el sistema de reacci¢n motora dominante en aquel momento.
1.4.- Perturbaci¢n por la ausencia de un sistema sit,tico.
Jakovleva (citado por Luria 1980) demostro que
en ni¤os entre
los 18 y 24 meses, la instrucci¢n verbal no presenta
un sistema
sistema sint,tico; act£a a£n
de un modo
fragmentario.
Este modo fragmentado de actuar, esta causado por la
incapacidad
del ni¤o por lograr
la sintesis de los elementos que exige la
instrucci¢n formulada en una frase (Luria, 1984).
Ya que en las primeras
etapas del desarrollo del significado de
la palabra, el ni¤o
separa y recuenta
s¢lo y exclusivamente
los sustantivos o
las unidades sem nticas
concretas,
haciendo caso omiso
de los verbos y de las palabras auxiliares.
Cada palabra aislada que forma parte de la frase
suscita en el
ni¤o una reacci¢n
orientativa inmediata, ya que las palabras
aisladas ya han adquirido
una funci¢n de
arranque bastante
s¢lida. Pero la inhibici¢n de las reacciones inmediatas
ante sus
distintos fragmentos, resulta ser todav¡a inaccesible.
Si una instrucci¢n compleja, que implica una respuesta
determinada
por dos eventos, por
ejemplo:
las palabras
<<cuando veas la luz>> producen
reacciones directas
de orientaci¢n, el
ni¤o comienza a esperar la se¤al luminosa;
las palabras <<aprieta la
perita>> producen una
reaccci¢n
motora directa
que sigue siendo
difusa y permanece
en un
ciclo de movimientos no
controlados por el
lenguaje. Las dos
instrucciones producen una acci¢n directa.
La presentaci¢n de la
se¤al luminosa produce una reacci¢n directa
de orientaci¢n; no asume la debida propiedad
de se¤alizaci¢n y
actua como agente
inhibidor externo que provoca la discontinuidad
de las reacciones.
Por otro, la
acci¢n de apretar
la perita se mantiene incluso
despu,s de que la luz ha desaparecido, como ciclo de
movimientos
reflejos no coordinados
con la se¤al,
hecho que revela
la
naturaleza difusa de la excitaci¢n motora, desde el momento
en que
el ni¤o no es
virtualmente conciente del
hecho de que
sigue
apretando la perita y sus movimientos son incontrolados.
En esta primera fase
del desarrollo de la
regulaci¢n de los
movimientos, producidos por la instrucci¢n verbal del adulto,
la
cual producia respuestas difusas, s¢lo puede obtener cuando
la
propia reacci¢n motora
produce una se¤al
esteroceptiva
diferente que indica
el efecto de
la acci¢n. O se
introducian se¤ales
adicionales confirmativas del
cese de la
respuesta motora,
lo que producia la extinci¢n de las
respuestas
difusas.
Las reacciones motoras
dependen directamente del
car cter del
est¡mulo, por lo que
una estimulaci¢n prolongada
produce una
reacci¢n motora estereotipada.
En esta etapa el lenguaje
tiene un papel
ejecutor, pero el
control del movimiento
esta determinado por
las condici¢nes
concretas en que se desarrolla la actividad.
1.- la imagen visual y su efecto orientacional.
2.- el tono en que se da la instrucci¢n.
3.- la inercia motora.
Al introducir las
aferencias adicionales de
confirmaci¢n,
como un reforzamiento visual, sonoro o verbal
contingente a
la respuesta de
iniciaci¢n o terminaci¢n, el movimiento se
independisa de las
situaciones simp xicas, esto es del contexto
de interacci¢n y de las caracteristicas concretas
del est¡mulo,
permitiendo al ni¤o
responder adecuadamente a las instrucciones
verbales, sin embargo
esta respuesta depende
de la fuerza
adicional que le
es cargada a la instruci¢n por
las aferencias
adicionales, si el ni¤o se desliga del medio experimental, esta
adicionales, si el ni¤o se desliga del medio experimental, esta
independencia
esta en raz¢n
del control de
est¡mulo,
que permiten adquirir
una funci¢n de est¡mulo a la instrucci¢n,
dependiendo al fin de las caracteristicas simpr xicas del
mismo.
Es por eso que cuando
se trata de
sustituir las aferencias
esteroceptivas por el
lenguaje del ni¤o
Luria encuentra que el
sistema de lenguaje
en los ni¤os
de esta edad es
todav¡a
demaciado
imperfecto y es
imposible llegar a
obtener
reacciones
verbales, al mismo
tiempo, estas tentativas
terminaban por ser
un impedimento a
las reacciones motoras
organizadas del ni¤o.
El ni¤o es
incapaz de realizar simultaneamente una respuesta
motora y verbal.
Las reacciones verbales
se borraban
inmediatamente o se
produc¡an de una forma estereotipada, sin
ninguna conexi¢n con la
se¤al; adem s, en
algunos casos
comenzaron a inhibir las reacciones motoras del ni¤o actuando
comenzaron a inhibir las reacciones motoras del ni¤o actuando
de inducci¢n negativa.
Para Yakovlieva (citado por Luria 1984) El
lenguaje activo del
ni¤o, resulta tan
insuficientemente
desarrollado y la
neurodin mica sobre la
que ,ste se
basa es tan inerte, que el
ni¤o cordina con dificultad
una orden verbal con la se¤al
y a
menudo empieza a
pronunciar la orden de
forma innecesaria,
estereotipada.
El ni¤o de
esta edad todav¡a no puede crear
procesos nerviosos
que incluyan tanto el eslab¢n verbal como el motor,
y no surge
ning£n papel
regulador de la palabra.
En este punto Luria (1980, 1984, 1979) considera que
la aspecto
del lenguaje enervante motor (de impulsos), que crea
los procesos
nerviosos de que
conectan los eslab¢nes
verbales y motoras,
comiensa a
consolidarse y es bajo este
sistema enervante que se
construye los futuros
procesos autorregulatorios.
FUNCIàN INHIBITORIA.
Etapa inhibitoria, la segunda etapa de desarrollo (m s
o menos
a
los 3 a¤os),
el ni¤o en
esta etapa tiene m s dominio de
las
fuciones
comunicativa e informativa,
empiesa a distinguir las
funciones de
generalizaci¢n y de auto-regulaci¢n, adquiriendo
mayor control sobre su conducta.
En esta etapa el control se produce si la actividad
precede a la
instrucci¢n del adulto.
El lenguaje activa al
sistema motor, lo biologico se subordina al
control psicosocial, el
ni¤o facilmente controla su
lenguaje;
pero no logra autorregular su sistema cognitivo-motor.
Y esto se
debe, segun Luria,
porque las funciones
de
generalizaci¢n y de autorregulaci¢n, no se encuentran
totalmente
diferenciadas.
El control
cognitivo en esta
etapa se da
parcialmente entre mentes y parcialmente en la propia
mente del
ni¤o.
La activa
manipulaci¢n de las
funciones informativa y
comunicativa y algunos
usos de las funciones de
generalizaci¢n
y control; y
un alto grado de control general en el espacio
dende se desarrolla la interacci¢n, permite al ni¤o
inhibir la
actividad motora.
Luria (1980) descurio que los ni¤os que
tenian
esperiencia
educactiva pueden, sobre
la iniciativa de los
adultos, comenzar a
responder apropiadamente a las
instrucciones
que son
semanticamente m s complejas a un
simple incentivo; el
rol de la
instrucci¢n verbal en
este caso no se
raliza
por la palabra
aislada, sino por la conexci¢n y la sintesis entre
ellas que son parte de
una instrucci¢n.
Para los ni¤os que tienen experiencia educativa, sus
respuestas
verbales ya estan coordinadas con la
se¤al de iniciaci¢n y los
per¡odos
latentes son mucho
m s estables que los
de las
reacciones motoras. No se observa ning£n comportamiento
verbal que
perseverase con independencia de la
se¤al ni desaparec¡an
las
respuestas de forma
gradual.
Estos datos demuestran
que la neurodin mica de las reacciones
verbales simples es
a esa edad
mucho m s perfecta
que la
neurodin mica de las
reaaciones motoras, y se muestra
bastante
concentrada y m¢vil (Luria 1980, p. 69).
Por otro, tambien observa que al introducir se¤ales
esteroceptivas
de control, se¤ales
visuales, sonoras; el efecto de estas se¤ales
se hace todavia m s perfecto y claro en los ni¤os de 3 y 3.5
a¤os.
Y al sustituir
la acci¢n reguladora
de las aferencias
esteroceptivas por la
orden verbal dada por ni¤os de 3 a 3.5 a¤os
regulan su comportamiento motor.
Eliminando
completamente lo difuso
de los procesos
motores,
cordinando
perfectamente los movimientos
con las se¤ales,
otorgando un car cter claro y organizado.
Sin embargo Luria observo que si se suspende el refuerzo
verbal,
las reacciones motoras
vuelven adquirir un car cter difuso y se
hacen poco controladas.
La introducci¢n de se¤ales verbales autogeneradas, pone
fin a
la
dependencia de las
reacciones motoras respecto al
car cter del
est¡mulo y las subordina, en cambio, a la tarea formulada
en la
orden verbal.
El ni¤o subordina
su movimiento a
su orden verbal,
que se
convierte as¡ en una conexi¢n entre el est¡mulo condicionado
y la
reacci¢n que controla el movimiento.
S¢lo a la
edad de 3.0 a¤os la neurodin mica --- fundamento de
los procesos mentales
--- resulta lo
suficientemente m¢vil
como para que
la orden verbal
del propio ni¤o empiece a
sincronizarse con precisi¢n a la se¤al y
para que, como
un
eslab¢n m s m¢vil,
entrando a formar parte
del sistema con
la reacci¢n motora, empiece a ejercer
sobre esta reacci¢n
una
influencia reguladora.
En esta etapa el ni¤o es incapaz
de inhibir una
instrucci¢n
preliminar,
lograndol¢ cuando empieza
a darse una
orden.
Concentrando el est¡mulo
difuso, a las propias reacciones
verbales del ni¤o.
A la edad 3.0 - 3.5 las
reacciones verbales del
ni¤o poseen
una estructura compleja.
Fisiol¢gicamente, son ante todo unas
reacciones
motoras del aparato
del lenguaje y, por ello,
siempre est n relacionadas con el foco positivo del
est¡mulo.
Por su significaci¢n, se trata de sistemas
de conexiones que
en primer caso
possen un car cter denotativo
positivo, y en el
segundo nagativo.
En este punto Luria (1980, 1984, 1979) trata de identificar que
aspecto del lenguaje enervante motor (de
impulsos) o sem ntico
(selectivo),
adquiere su influencia sobre el
trascurso de los
procesos motores y por lo tanto un papel
regulador, para lo
cual hace uso del concepto de aceptor de efectos y de
feed-back.
II.- Aspectos
del lenguaje que
determinan el control de las
respuestas motores
Para explicar esta
transici¢n que conduce
a la actividad
voluntaria, Luria
recurre al proceso neuropsicol¢gico de
aceptor
de efectos.
El aceptor de
efectos funciona como un
sistema capaz de
organizar planes de conducta y facilitar el dise¤o de
objetivos
de acci¢n, este
mecanismo permite los
feedbacks, enervantes
y sem nticos, necesarios
para la correcci¢n
de las acciones
(aferentizaci¢n
de retorno), evitando su
inhibici¢n si con ellas
no se alcanza los objetivos deseados.
Cuando surgen discrepancias entre el
aceptor de efectos
(que
tiene la informaci¢n relativa al objetivo de las acciones) y el
tiene la informaci¢n relativa al objetivo de las acciones) y el
resultado concreto, se
inicia entonces un
flujo continuo de
informaci¢n entre los niveles centrales y perif,ricos del
sistema
nervioso, que culmina
una vez elaborado un nuevo plan de acci¢n,
m s acorde con el objetivo establecido en el aceptor de
efectos.
1.- Principio de feed-back.
Luria (1980) identifica
el feed-back como
uno de los
factores que determina
la regulaci¢n verbal de las
respuestas
motoras.
``La regulaci¢n de
una acci¢n exige un sistema feed-back de
aferencia que d, una se¤al para la interrupci¢n de la acci¢n
de su
ejecucuci¢n, se ha establecido, que sin dicho sistema
de se¤ales,
creado por el
efecto de la acci¢n, el mismo movimiento no puede
ser controladoïï (Luria, 1980 p gs. 57-58).
Cuando la se¤al de interrupci¢n aferente se estructura por
se¤ales
verbales, este sistema tiene dos caracter¡sticas, que Luria
(1980)
identifica como enervante y significativo.
2.- Principio
enervante de feed-back no especifico de impulso.
Consiste en la nervaci¢n de
¢rganos de lenguaje
perfectamente
definidos y que
crean un centro
de excitaci¢n en
el rea
motora-verbal de la corteza cerebral.
En un ni¤o
de 3 o 4 a¤os es perfectamente posible regular sus
reacciones motoras con ayuda de su propio lenguaje; este
£ltimo,
en realidad, refuerza
la acci¢n de
la instrucci¢n verbal
preliminar y act£a consecuententemente de acuerdo con el
principio
de las aferencias de feed-back.
Sin embargo, en esta primera
fase, dicha influencia
reguladora
deriva m s de un
aspecto del lenguaje del ni¤o no especifico y de
impulso que de su aspecto espec¡fico y dotado de
significado.
En esta etapa la correspondencia pr ctica
entre el significado
sem tico de la frase
y su papel regulador todav¡a no aparece.
El ni¤o comprende el significado de
la instruccion, logrando
repetirla correctamente, sin embargo no la ejecutan
correctamente.
Para Luria (1984)
esto es una consecuencia de la din mica de
los procesos
nerviosos del ni¤o, que todav¡a no
posee la
suficiente
movilidad, destruye primero
el papel regulador,
denotativo, de la
instruccion verbal y seguidamente deforma
asimismo todo el sistema de las conexiones que ella
encierra.
En este mismo sentido
Tikhom¡rov (1958, citado por Luria
1979)
considera que la
propia reacci¢n verbal
del ni¤o de 3 a 3.5
a¤os influye, por
consiguiente, no con su aspecto sem
ntico, no
con las conecci¢nes selectivas que sostiene este
aspecto, sino
con su efecto inmediato
<<impulsivo>>.
Esta es la raz¢n por
la que la
influencia reguladora del
propio
lenguaje del ni¤o
posee todav¡a en
esta etapa
un car cter no
selectivo, no especifico.
El sistema significativo del
feed-back, se observa
ya
estructurado en la
siguiente etapa del
desarrollo de la
autorregulaci¢n, la etapa preparatoria o de solapamiento.
FUNCIàN PREPARATORIA O DE SOLAPAMIENTO.
3.- De 3.3 a 4.5 a¤os.
Etapa preperatoria;
se observa m s o menos a los 4 a¤os, el
ni¤o
diferencia y
reintegra las cuatro funciones basicas.
El lenguaje externo y la conducta son m s consistentes. El
ni¤o
tiene un mejor
control de sus
propios procesos cognitivos,
sin embargo es importante que padres
y educadores forcen
al
ni¤o a hablar en cilencio para si mismo, llevando una
conversaci¢n
con sigo mismo,
dandose instrucciones en voz alta y diriguiendo
su propia conducta.
La capacidad conciente
para controlar sus
procesos
cognitivos y actos,
representa una nueva
direcci¢n en el
desarrollo de su
sistema, aunque, la auto-regulaci¢n aun no es el
resultado del desarrollo del lenguaje interno.
Comparado con la segunda
etapa, el ni¤o
en esta tercera etapa
adquiere totalmente el control conciente.
El ni¤o controla las
funciones comunicativa e
informacional y
es capas de
generalizaci¢nes bastantes complejas de problemas
sem nticos y l¢gicos
a trav,s del uso
del auto dial¢go,
a
condici¢n de que
el dial¢go se de en voz alta; el
auto dialogo
en silencio conduce
arbitrariamente a la conducta
auto-regulada.
En esta etapa el
lenguaje adquiere una funci¢n reguladora, y esta
no esta determinada por las caracteristicas simpr xicas del
mismo,
sino por el significado. Por lo que
los procesos de
feed-back
pasan de enervantes impulsivos a dotados con sentido.
El sistema
significativo de feed-back especificamente dotado
de sentido incluye
un sistema de
conexiones especificas y
dotadas de significado que son producidas por
el lenguaje y
que lo trasforman en una se¤al compleja; esta £ltima ocaciona un
determinado
sistema de reacciones
que se muestra ¡ntimamente
vinculado con el lenguaje.
Para Luria (1980,
1984) este cambio radical se da en ni¤os de 4.5
a 5.5 a¤os, el
ni¤o capta con
facilidad el significado
de
instrucciones verbales complejas; regulando su
comportamiento en
el futuro de
acuerdo con reglas
verbales que formula en su
interior y ya no produce
ninguna reacci¢n impulsiva
ante
una se¤al inhibidora.
Los est¡mulos inhibidores
producen reacciones de impulso;
s¢lo
cuando la presentaci¢n de se¤ales se acelera y se hace m s
dif¡cil
diferenciarlas.
La instrucci¢n inhibidora autogenerada por el ni¤o
act£a ya no
bajo su aspecto de impulso, sino en el
espec¡ficamente dotado de
significado.
FUNCION DE AUTORREGULACIàN.
Cuarta etapa, de
autorregulaci¢n; aprocimadamente a la edad de 6
a¤os, el ni¤o
responde apropiadamente a las instrucciones de
los
otros, y a las
auto-istrucciones de el mismo.
Es habil para
llevar acabo tareas
de un contenido logico y
sem ntico complejo, resuelve sus problemas a traves de un
dialogo
silencioso.
La tendecia a
realizar un dialogo con sigo mismo en voz alta se
mantiene por algunos a¤os m s; pero cuando es
necesario, el ni¤o
puede resolver problemas en silencio.
Luria plantea que
el ni¤o al
tener el dominio de las cuatro
funciones
basicas del lenguaje, construye la infraestructura
cognitiva que le
permite formar auto-guias. La
auto-regulaci¢n de aqui en adelante es totalmente
intramental.
La transici¢n de un sistema primitivo, indiferenciado de
cognici¢n
y comunicaci¢n a un sistema diferenciado e
integral; esto es el
dominio de la
infraestructura cognitiva por
parte del ni¤o, no
significa que la autorregulaci¢n se encuentre concluida,
para esto
es necesario la
intervenci¢n de los
sietmas
afectivos-motivacionales.
Esto significa que el ni¤o ya posee una infraestructura
cognitiva
que le permite concientemente entender el mundo de la
experiencia.
El ni¤o diferncia
completamente y reintegra
las cuatro
funciones del lenguaje, investido con la
capacidad para la
auto-regulaci¢n,
puede ahora llegar
productivamente al
auto-dialogo silencioso y ser capaz de planificar u predicir
sus
acciones futuras en
silencio; la conducta ahora es controlada con
el auto-dialogo en voz alta y hacia uno mismo.
Los descubrimientos de Luria presuponen que la adquisici¢n
de las funciones comunicativa
e informacional, que es un indicador del
desarrollo del lenguaje significativo, se produce m s rapido
que
el desarrollo del control del ni¤o sobre su propio aparato motor.
Al mismo tiempo el rapido desarrollo de las funciones
comunicativa
e informacinal, es el medio
por el cual
se logra el
control
cognitivo.
En esta etapa
cuando se introduce un refuerzo verbal con una
se¤al inhibidora, en ni¤os de 5 o 6 a¤os, se reduce a
la mitad
el n£mero de las
reacciones impulsivas.
Pero se ha demostrado que un ni¤o de unos 5 a¤os
es incapaz de
llevar a cabo
la exacta ejecuci¢n
de una tarea si tiene que
realizarla en silencio, bas ndose s¢lo
en el recuerdo
de las
instrucciones preliminares; pero, en cambio, el ni¤o puede
superar
la prueba con una cierta facilidad si su realizaci¢n va
acompa¤ada
de sus propias
reacciones verbales, que en este caso refuerzan la
inhibici¢n interior o fijan la secuencia de las reacciones
inhibici¢n interior o fijan la secuencia de las reacciones
positivas o inhibidoras.
En muchos casos
basta con reforzar
el an lisis verbal de las
se¤ales presentadas al
ni¤o para que
las conexiones verbales
interiores, resulten
suficientes para la futura regulaci¢n de las
reacciones motoras.
Interiorizaci¢n de la regulaci¢n verbal.
El aspecto esencial
que caracteriza a esta
etapa se explica
porque la funci¢n
reguladora aparece trasferida
del aspecto
no espec¡fico de impulso del
lenguaje al sistema
anal¡tico de
conexiones
especificas y dotadas de significado que se producen a
trav,s del lenguaje. Adem s, y esto es todav¡a
m s interesenta,
tal funci¢n pasa al
mismo tiempo del lenguaje externo al lenguaje
interior del ni¤o.
En este sentido
la interiorizaci¢n del lenguaje biene precedido
por el traslado de la regulaci¢n externa donde el lenguaje
juega
un papel enervante, no especifico de impulso al lenguaje dotado
un papel enervante, no especifico de impulso al lenguaje dotado
de significado.
Sin embargo, Luria (1979) considera que esta
interiorizaci¢n del
papel regulador del
lenguaje que se
da en esta
etapa
requiere cirtas circuntancias importantes:
En seguida que el papel regulador pasa al aspecto
sem ntico del
lenguaje, el lenguaje externo se hace innecesario. La influencia
reguladora pasa al
sistema de las
conexiones internas, que
sostienen las palabras,
las cuales empezan
a ejercer su
influencia
selectiva en la
orientaci¢n de las
posteriores
reacci¢nes motoras del ni¤o.
Este sistema de
conexiones sint,ticas, reducidas,
que
surgen sobre la
base del lenguaje
interno, constituyen
precisamente el nivel superior
de regulaci¢n de
la conducta
que es caracter¡stico para el hombre.
Surgido en las
etapas tard¡as de la
ontog,nesis, empieza a
desempeñar un papel rector en la recodificación de la
información que llega al sujeto y en la creación del plano
somíntico complejo que determina la estructura de la conducta.
desempeñar un papel rector en la recodificación de la
información que llega al sujeto y en la creación del plano
somíntico complejo que determina la estructura de la conducta.
Es precisamente este
nivel el que
permite formular las
reglas que orientan la
conducta del hombre
y que constituye
la base de los
complej¡simos tipos de las
formas volitivas
de la actividad humana.
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